Haití enfrenta una oportunidad clave para combatir la violencia generalizada de las pandillas con el despliegue de una fuerza internacional respaldada por Estados Unidos y el compromiso del Gobierno de ofrecer alternativas a los jóvenes involucrados en estructuras criminales, según afirmó el experto de Naciones Unidas en derechos humanos, William O’Neill.
Leer más: Experto de la ONU ve oportunidad para que Haití enfrente a las pandillas con nueva fuerza internacionalEl especialista advirtió que los próximos meses serán determinantes para el futuro del país caribeño: “Estamos en un punto en el que los próximos meses van a ser cruciales, y creo que puede haber un giro, porque las pandillas, al final, no son tan poderosas”, expresó tras su reciente visita a Haití.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el 30 de septiembre un plan copatrocinado por Estados Unidos y Panamá para desplegar una fuerza internacional ampliada de 5,550 efectivos, con mayores facultades para contener la escalada de violencia. La iniciativa busca transformar la actual misión multinacional liderada por Kenia, presente desde junio de 2024 con unos 1,100 agentes, en una “fuerza de supresión de pandillas” con capacidad para arrestar a presuntos integrantes de estas organizaciones.
O’Neill indicó que la estructura de apoyo y otros componentes de esta fuerza ya se encuentran en Haití en fase de instalación. La llegada de las primeras tropas está prevista para inicios de abril, mientras que el despliegue completo se proyecta para septiembre. Además, se espera la permanencia de contingentes de Kenia, junto con fuerzas de El Salvador, Guatemala y Jamaica.
La violencia de las pandillas se ha intensificado desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021. Actualmente, estos grupos controlan cerca del 90 % de Puerto Príncipe y han extendido su influencia hacia otras regiones del país, protagonizando saqueos, secuestros, agresiones sexuales y violaciones. La Policía haitiana y la misión multinacional han enfrentado serias dificultades para contener la crisis.
El experto de la ONU instó al Consejo de Seguridad a imponer sanciones adicionales contra líderes de pandillas, así como contra políticos corruptos y sectores económicos vinculados a estas redes criminales. También subrayó la necesidad de frenar el flujo de armas, principalmente desde Estados Unidos, señalando que «a las pandillas literalmente se les acaban las balas y pierden su fuerza» si se corta este suministro.
O’Neill reconoció su frustración ante el fortalecimiento de las pandillas en los últimos años, pero aseguró que ahora percibe «más que esperanza» con la llegada de la nueva fuerza internacional y con un Gobierno dispuesto a generar resultados concretos, especialmente para la juventud.
En ese contexto, advirtió sobre la influencia de las redes sociales en la captación de jóvenes por parte de las pandillas, “Los chicos ven esto y dicen: Así es como me hago rico, así es como me convierto en alguien importante”, explicó, en referencia a la exposición de lujos por parte de líderes criminales.
El experto también denunció la circulación de un video que muestra a un jefe de pandilla golpeando brutalmente a varios niños por intentar abandonar un territorio controlado por estos grupos, lo que evidencia el nivel de violencia e intimidación existente.
Según O’Neill, la neutralización de varios líderes de pandillas podría tener un impacto significativo en la reducción de la violencia, al enviar un mensaje claro a quienes buscan poder y beneficios dentro de estas estructuras criminales.
“Haití enfrenta un momento difícil pero prometedor”, concluyó, “Si podemos ayudar a Haití a abordar la inseguridad, combatir la corrupción y la impunidad y proteger los derechos humanos, entonces todos prosperarán. Simplemente no podemos fallarles”.

