Organizaciones dvierten que actividad minera cerca de zona núcleo de Tándem podría provocar alteraciones en recursos vinculados al sistema de cuevas
La Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santa Domingo (UASD) criticó ayer la credibilidad de las instituciones encargadas de proteger el patrimonio cultural y ambiental del país, tras denunciar que la cueva del Tándem, dentro del Monumento Natural Reserva Antropológica Cuevas del Pomier, en San Cristóbal, fue sepultada por operaciones vinculadas a la empresa minera Dominicana de Cales, S.A. (Docalsa).
Julio César Domínguez, miembro de la Plataforma San Cristóbal, consideró que ese hecho constituye una grave pérdida para el patrimonio antropológico nacional, dado que la cavidad contenía importantes manifestaciones rupestres aborígenes y otros vestigios arqueológicos de alto valor histórico y cultural.
“Lo ocurrido en el Pomier no puede ser tratado como un incidente menor, ni como una simple falta operativa. En el Pomier, con el entierro de esa cavidad que da sepultada una página viva de la memoria del origen del Caribe”, lamentó Rodríguez.
El activista expresó que el hecho trasciende la percepción física de una cueva y planteó serios cuestionamientos al cumplimiento de las decisiones adoptadas por el Estado para la protección del monumento.
¿Y el Gobierno?
Domínguez recordó que el 27 de febrero de 2025, durante su rendición de cuentas, el presidente Luis Abinader reconoció la existencia de operaciones de mineras legales e ilegales en el territorio protegido y anunció el rescate y protección del patrimonio.
El mandato estuvo acompañado de una resolución firmada por el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, que ordenaba detención inmediata de la extracción minera en la zona núcleo y sus áreas de amortiguamiento.
Pese a las medidas anunciadas desde el Gobierno, casi un año y medio después los resultados son opuestos a lo pretendido, por lo que solicitan un intervención inmediata.


