Nueva York (AP).- Un arquitecto de Long Island que llevaba una vida secreta como asesino en serie se declaró culpable de asesinar a siete mujeres y admitió que mató a una octava en una serie de crímenes sin resolver durante mucho tiempo conocidos como los asesinatos de Gilgo Beach.
Rex Heuermann, de 62 años, presentó las declaraciones en una sala del tribunal abarrotada de reporteros, policía y familiares de las víctimas, algunos de los cuales lloraron mientras detallaba sus crímenes ante el tribunal. Será sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional en una fecha posterior.
Las declaraciones de culpabilidad de Heuermann —por tres cargos de asesinato en primer grado y cuatro de asesinato intencional— ponen fin a un caso que había atormentado a los investigadores, angustió a los familiares de las víctimas y mantuvo en vilo a un público obsesionado con las historias de crímenes durante años. Aunque no fue acusado por su muerte, también admitió que mató a Karen Vergata en 1996.
Heuermann estranguló a las mujeres, muchas de ellas trabajadoras sexuales, durante 17 años y enterró sus restos en lugares remotos, incluso a lo largo de una carretera costera aislada al otro lado de la bahía de donde vivía, informaron las autoridades.
El fiscal de distrito del condado Suffolk, Ray Tierney, programó una conferencia de prensa para más tarde el miércoles. Estará acompañado por familiares de las víctimas y detectives que trabajaron en el caso resolviéndolo con la ayuda de pistas que incluyeron ADN obtenido de un trozo de pizza desechado.
La investigación cobró verdadero impulso en 2010 después de que la policía encontró numerosos restos humanos mientras buscaba a una mujer desaparecida a lo largo de la costa sur de Long Island, lo que desató la búsqueda de un posible asesino en serie que atrajo interés mundial y dio origen a una película de Hollywood.
Se dejó el martes un mensaje solicitando comentarios para el abogado de Heuermann, Michael Brown.
Gran interés público
Ha habido un intenso interés en el caso y reporteros, investigadores y miembros del público abarrotaron la audiencia. Reporteros y camarógrafos rodearon a la exesposa de Heuermann, Asa Ellerup, y a su hija mientras entraban al edificio.
“Es un día difícil”, declaró Robert Macedonio, abogado de Ellerup. “Nadie puede imaginar en su vida estar aquí en un tribunal, en una fila rodeada de medios, con su exesposo acusado de siete, potencialmente ocho homicidios. Es inimaginable. No hay manera de prepararse para ello”.
En la sala del tribunal, aproximadamente la mitad de los asientos estaban bloqueados para familiares de las víctimas y agentes del orden.
Heuermann, vestido con un blazer negro y una camisa blanca abotonada, dio respuestas breves a Tierney, el fiscal, cuando se le preguntó si entendía y aceptaba los cargos de los que se declaraba culpable. Nunca miró hacia atrás a la abarrotada galería de la sala, manteniendo la mirada fija al frente.
Un hallazgo impactante
La investigación de Gilgo Beach cobró verdadero impulso en 2010 después de que la policía encontró numerosos restos humanos a lo largo de una carretera costera aislada en la costa sur de Long Island, lo que desató la búsqueda de un posible asesino en serie que atrajo interés mundial y dio origen a una película de Hollywood.
Los investigadores utilizaron análisis de ADN y otras pruebas para identificar a las víctimas. En algunos casos, pudieron vincularlas con restos encontrados en otros lugares de Long Island años antes.
Los restos de seis víctimas —Melissa Barthelemy, Maureen Brainard-Barnes, Amber Lynn Costello, Valerie Mack, Jessica Taylor y Megan Waterman— fueron hallados entre la maleza a lo largo de Ocean Parkway cerca de Gilgo Beach. Los restos de otra víctima, Sandra Costilla, fueron encontrados a más de 100 kilómetros (60 millas) de distancia en los Hamptons.
La policía también identificó los restos de Vergata, que fueron encontrados en Fire Island, a más de 32 kilómetros (20 millas) al oeste, en 1996, y cerca de Gilgo Beach en 2011.
Pero pese a la atención, incluida una serie documental y la película “Lost Girls” sacada por Netflix en el 2020, la investigación se prolongó durante más de una década, marcada por pistas elusivas y esperanzas frustradas.


