El atleta dominicano Luisito Pie rompió el silencio este miércoles al denunciar ataques racistas en su contra por sus raíces haitianas, al asegurar que no las esconde y se siente muy orgulloso.
Pie, medallista de Taekwondo, dijo que es dominicano y su nacionalidad así lo indica, asegurando que, aunque a algunas personas les incomode, nada cambiará esa realidad.
“Orgulloso de mis raíces, no las reniego ni las escondo: son parte de quien soy. Pero cuando hablen de mis logros deportivos, háganlo como lo que son: los logros de un atleta dominicano que dedicó su vida a defender con orgullo la bandera tricolor”, dijo Pie.
El medallista olímpico reafirmó su amor por la República Dominicana, al asegurar que, si tuviera la oportunidad de elegir, volvería a nacer “una y mil veces” en el país, al tiempo que hizo un llamado a distinguir entre la defensa de las leyes migratorias y cualquier manifestación de racismo.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, el atleta agradeció a Dios por haber nacido en territorio dominicano y expresó su gratitud hacia sus compatriotas por el apoyo recibido a lo largo de su trayectoria.
“Gracias a mis compatriotas por tanto cariño. Muchos sin compartir mi sangre me han tratado como a un hermano. Ustedes son el verdadero corazón de este país”, manifestó.
Pie también afirmó que la identidad dominicana no está determinada por el color de piel, los apellidos o el origen de los padres, sino por el amor a la nación, el respeto a sus símbolos y el compromiso de trabajar por un mejor país.
Asimismo, dejó clara su posición sobre el tema migratorio, al expresar que respalda el cumplimiento de las leyes migratorias y la regulación de la migración irregular como parte de la soberanía y el Estado de derecho. No obstante, advirtió que esas medidas no deben servir de justificación para promover el racismo o el desprecio hacia otras personas.
“La República Dominicana que conozco es solidaria, trabajadora y generosa. Es el país que creyó en mí y me permitió llevar su bandera a lo más alto”, sostuvo.
El atleta agregó que, aunque no eligió el lugar donde nació, cada día elige amar, servir y representar a la República Dominicana, al considerar que “la patria se lleva en el corazón”.
Finalmente, recordó que su medalla olímpica fue un triunfo para todo el país y no para un color de piel o un apellido.
“Cuando gané una medalla olímpica, no la ganó un color de piel o un apellido: la ganó la República Dominicana. Esa fue la bandera que llevé en el pecho y la que siempre defenderé”, concluyó.


